sábado, 31 de marzo de 2012

Y eres esa historia y ese sueño que no es un recuerdo pero tampoco una ilusión. Un nombre que hoy pronuncio intentando ocultar toda emoción. 
Eres esa fuerza que devuelve el alma al cuerpo. Ese espejismo que no se hace más difuso con el tiempo. 
La pesadilla comienza cuando despierto. Me gusta dormir para verte, es cierto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario