Le di mis manos y se llevó mis caricias.
Le di mi boca y se llevó mis besos.
Le di mi corazón y se llevó sus cosas, se marchó.
Se marchó sin más preámbulos,
dejándome en esta fría soledad, llenando de recuerdos que atormentan mi alma.
Se fue sin mirar atrás,
sin importarle que mi alma se encogiera,
sintiéndome el ser más pequeño del universo.
Cómo olvidarle, si hay tantas cosas que me recuerdan a él.
Cómo hacer para sacarlo de mi mente, si solo quiero pensar en él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario